Civismo y Ética

Si tienes un perro debe ser consciente de la responsabilidad que ese hecho genera. No se limita a lo que el perro necesita, sinó a cómo afecta éste al ambiente que le rodea, a la gente de tu barrio y al resto de otros perros que pueden haber.

  • Recoger los excrementos de tu perro:  Uno de los puntos más importantes porque es lo que más deteriora la imagen de quienes poseen un perro como animal de compañía. Lleva siempre unas bolsitas cuando lo pasees, como mínimo tres, para evitar imprevistos de tu perro en el mismo paseo. Un paquete de 40 bolsas cuesta 2 euros de media, y siempre puedes usar otro tipo de bolsas o periódicos o pañuelos de papel, pero por favor, sé responsable de lo que hace tu perro, hay calles y zonas llenos de excrementos de perro, una auténtica vergüenza y una proeza poder pasar sin pisar ninguna de estas minas. Por favor, el perro es algo de suma responsabilidad y no debemos desentendernos de lo que pueda hacer o ensuciar.  Siempre que pasees con tu perro por ciudad, intenta llevarlo por el lado de los árboles y no por el lado de los portales, no dejes que orine ni defeque en éstos, no hagas lo que no te gustaría que hiciesen en tu portal. Si lo llevas por el lado de los árboles hará sus marcas y sus necesidad siempre por alejado de donde puede molestar.
  • No a todo el mundo le gustan los perros: Quizás tu perro sea una monada, encantador y muy sociable, pero hay gente que tiene un respeto hacia los perros o incluso fobia, por la calle llévale con la correa junto a ti, no dejes que se acerque él mismo a las personas y menos que se suba encima de alguien, salvo que aprecies receptividad de esas personas hacia tu perro. Si hay mucha gente en la acera puedes provocar molestias si llevas la correa muy suelta, recogela y lleva tu perro junto a ti, que nadie tenga problemas de engancharse con la correo.
  • La correa: Si el parque al que llevas tu perro a ciertas horas está lleno de niños y tu perro se muestra demasiado activo, cógelo con la correa y espera a que el lugar esté más tranquilo. Recuerda que oficialmente te pueden multar si llevas el perro suelto a menos que estés en un "pipican", pero en parques y lugares abiertos se suele ser más permisivos, siempre y cuando no molestes.
  • Respeto: Respeta los espacios y comercios donde está prohibida la entrada de animales.